martes, 25 de marzo de 2008

Rodillas como cubos de hielo

De la colección cuentos de colegio
Rudyard Fuster


Tengo las rodillas como cubos de hielo, camino por los Morros con toda la parafernalia congelada.
¡Que suerte el guatón del banco!, éste se va altiro, el auto esta calentito, como una chimenea a leña de esas del sur de Chile; mientras maneja pa Lo Blanco, le bajo el cierre, se lo chupo y el guatón se va antes de llegar. Me gané mis primeras siete lucas.
Quedé bien puesta, por aquí pasan los autos que van a los barrios elegantes de San Bernardo. Me dejaron en la carretera al lado del motel La Pirámide, la amargura pasa y el frió no se nota; gané setenta lucas, ojalá me alcance para varios días.
De nuevo sin luz, cagaron las setenta lucas.
-¿y quien dice que es mío?
- Conchetumadre eres el único gueón con el que me he acostado
Y el brea me echó. Putas que la hice linda. Cuando peleé con mi mamá, el Jano me dijo que para que me preocupaba si podía irme a vivir a su casa, mi suegra me quería mucho y mi suegro estaba preso.
La vieja me tenía de empleada, hacía la comida, el aseo, ir a comprar y cuidar al Nachito, para que la señora pudiera ir a la iglesia canuta, putas la vieja pa cínica.
Al principio el Jano llegaba del taller, lo esperaba con la cena, hasta con mantel y un vaso de vidrio, pero esa gueá duro como un mes, después siguió con la marihuana y los amigotes chupaban todo el fin de semana en la Valparaíso, lo traían raja de curado sin plata y haciendo atáo, lo lavaba igual que al Nachito, lo cuidaba y le hacia una sopita de pollo, para que se repusiese.
Y el muy vaca negó a su hijo.
Fueron ocho meses de convivencia, cuando volví a la casa de la abuela, el Juan se había ido, mi mamá seguía curada, y entre el maraco del bazar y el longui del club deportivo se la culiaban por una caja de vino. Las treinta lucas de pensión de la abuela no le alcanzaba para ninguna gueá, y mas encima en la Muni para que siguiera recibiendo la caja de mercadería, le sacaban el aceite y dos tarros de jurel.
Con un carné al Jonathan le daban los cuadernos, el uniforme, desayuno y almuerzo. Lo pasaron a segundo básico, a veces me pedía cuadernos, lápices, tempera o alguna regla, porque las cagá de útiles eran mas pencas que lolo peruano.
A pesar que estábamos en mayo me inscribí en el liceo, para terminar mis estudios.

II

Qué manera de perder el tiempo. Los pendejos juegan en la sala, hacen desorden, gritan, no dejan hacer clases al profesor de matemáticas, putas que me cuesta entender lo que leo, o mejor dicho empiezo a leer y pronto me pongo a volar, me olvido de lo que se trata la lectura, tengo que empezar muchas veces, leer como cuatro veces la misma frase para poder cachar algo siquiera.
Me entregaron la prueba de Historia o como se le dice ahora Comprensión del Medio, con un seis nueve, estoy súper contenta, fue la nota más alta del curso: poniendo atención en clases y estudiando en la hora de almuerzo lo logré, en matemáticas me saqué un siete, el sub. Director me dijo: que si mantenía esas notas no me iban a tomar en cuenta los dos meses que falté.
Al Jonathan también le va súper, se saco el primer lugar y un diploma por ser el mejor dibujante del curso.
Ayer fui a enlaces. Por primera vez puedo entender lo de los e-mail, chatear, páginas Web, power point, word, etc., al principio me dio mucho miedo de echarlo a perder, pero el encargado del laboratorio me dio mucha confianza, me pasó un equipo para mi solita, me enseñó todo lo que se puede aprender en dos horas, mientras mis compañeros trabajan de tres o cuatro por computador jugando un juego en línea (qué manera de perder el tiempo).
Durante esta semana fui dos veces a trabajar a Lo Blanco y una vez al 25 de Gran Avenida, allí la cosa es seria, hay niñas de casi todos los colegios y tienen su clientela, de todas maneras atendí como tres autos, hice treinta lucas.
En el colegio las cosas siguen igual a pesar de estar llenos de malas notas, los pendejos meten bulla y no dejan hacer clases. El profe de matemáticas me pidió que ayudara a un par de pendejos y si les iba bien me pondría un siete en el trimestre, que me dijeron, a uno le pegue un pellizco, porque me empezó a molestar y al otro lo agarre en el recreo detrás del kiosco y le di un botellazo en la espalda y otro en la mano.
- Si no me asís caso te voy a sacar la cresta negro conchetumadre
El gueón quedó tan asustado que en el otro recreo hizo hasta las tareas atrasadas, después de un mes Cristian se sacó un cinco y el negro un seis coma uno, vieras lo contento que estaban ese par de gueones, a puras pata en la raja la pedagogía si funciona, ya no guevean en clases y ponen mucha atención. El profe me felicitó por mi trabajo y me puso el bendito siete prometido al final del trimestre.
Las pasadas de siempre me dijeron maraca, porque una me vio en la noche con las botas negras y la falda que se me ven los cachetes del poto.
Así fue como a cada una le pegué un combo en el hocico, las pendejas llorando me fueron a acusar a la profe jefa, otra conchesumadre, nos hace vender dulces, chocolates, lápices, sombras de ojos, según ella para que el curso junte plata para fin de año y la muy sinvergüenza se queda con todas las monedas, a mi me hizo vender una bolsa con 250 calzones a tres por luca, los vendí en una sola mañana y por gueona al otro día me entrego 200 pares de calcetas rascas, por supuesto que estoy vendiendo de a dos pares diarios, sino me va a cagar de nuevo.
Me dieron una comunicación para mi mamá por lo del combo en el hocico y una citación para la orientadora eso si que me quemó, porque fue en horas de clases y yo no quiero ni puedo perder materias.
Hoy es viernes, no voy a ir a maraquear porque a mi abuelita le subieron diez lucas la jubilación y nos dieron dos cajas de mercadería, sin robarnos nada porque le presté el poto al indio que se encarga de repartirlas a las personas mas pobres de la comuna, y pensar que el gueón es asistente social, social de qué el maricón culiao.
No quiero enojarme porque la orientadora es una señora que tiene hartos años, los chiquillos le dicen monjita, me preguntó cómo era mi familia, y a mi se me cayó el tarro, le conté todo, pero toda mi vida, no sé qué pasó pero me quedé dormida en sus brazos, ella me acariciaba el pelo cuando desperté, y te juro fue como ver a la virgen Maria, no estoy gueviando me había puesto pequeña igual que el niño Jesús, no dijo nada malo, no me retó por pelá, me vio con una ternura infinita.
- Cuídese hija mía
Y te lo prometo, fue como si con esas palabras me pusiera un manto que apretó todo mi ser, desde mis más olvidados recuerdos de infancia hasta algo indefinible que recorrió mi cuerpo.
Esa señora es la única persona buena que he conocido y conoceré en toda mi vida, quiero decirlo, porque nadie habla de ella y sin embargo los alumnos hacen cola para pedir número. A la salida pedí una hora y me dieron como para fin de año, la cagó la señora.
Ahora si que la hicieron linda, llegó una orden de no se donde y ya no vamos a tener Educación Física, ni Artes Visuales, ni Música, ni Tecnología, ni Computación, solo Matemáticas y Castellano porque hay que prepararse para el SIMCE y la PSU...
Putas los gueones mentirosos, en la propaganda del colegio dicen “educación integral”, talleres de danza, ajedrez, folclor, teatro, artesanía, banda de guerra, computación, inglés, y lo único que hacemos es castellano y matemáticas, mas encima con lo que me cuesta leer, son como tres hojas de unas guías antiguas llenas de preguntas con alternativas y mas encima le ponen: solo a, a y b, ninguna de las anteriores o todas las anteriores o esas leseras, I , II, y III, y después ponen solo I, solo II , I y II, solo III, ahí si que acabo.
¿Como se aprende a leer bien a mi edad?, ¿Cómo se hace un resumen?, y esas gueás de las preguntas implícitas e explicitas, vayan a cagar. Ni los profes cachan de qué están hablando.
Ayer vino el Jano al colegio a pedirme plata, lo echaron del taller por irresponsable, fui clarita.
- gueón borracho, volao y mas encima cafiche, andante a la mierda
- No te enojes, sé que me he portado mal, pero te extraño
Y qué creís que hizo esta gueona, ¡volvió!
Tuve que maraquear casi todos los días, porque la vieja nos pedía plata para los gastos.
Un día llegué con 140 lucas que se las saqué a un viejo que me manoseó entera y se curo, así que aproveché, le robé el cinturón y el reloj, después vi que tenía 150 lucas en el bolsillo del pantalón, le deje 10 lucas, nunca tan canalla: el Jano me vio con toda la plata y yo le pasé 10 lucas de regalo, se enojó.
- Agradece que te tengo en mi casa maraca
- Qué te voy a agradecer si vos soi un flojo, los otros pololos trabajan y sus minas van al colegio y crían a sus cabros chicos.
Ahí se puso como perro, me sacó la chucha, quedé pa la cagá y con la muñeca quebrada.
En el consultorio me atendió un medico ecuatoriano.
-Haga la denuncia en la misma posta
No quise, me fui directo a la comisaría, el paco de turno me dijo que alguna gueá debí haber hecho para que me sacaran la cresta, que a lo mejor me lo merecía. Me fui súper enrabiada y a lo mejor el paco tenía razón.


III

La Maria me peinó gratis para la entrega de diplomas, putas que estoy contenta.
- Fabiola Andrea Gutiérrez Ancalao, recibe su licencia de octavo año básico.

1 comentario:

Unknown dijo...

Que historia más conmovedora. Jamás pensé que una "niña" podría pensar de esa manera, superarse y darse cuenta de la realidad de su alrededor. Para mí, la prostitución, lo atribuía a mujeres mayores de 25 años.

Que más podemos decir, en Chile el trecho es demasiado ancho entre las clases sociales. Yo me considero de la clase media, al leer esta carta por supuesto, pues antes creía que pertenecía a la pobreza, pero no a la extrema. Pues yo no vivo muy alejada de ella, pero tampoco al tanto de las barbaridades que se pueden cometer dentro de ella.

Me pregunto; ¿Como se podrá solucionar?, o sea, ¿Tendrá solución?, ¿Cuantas familias más viven en estas condiciones?... y muchas más.

En realidad mi pregunta que siempre me he hecho es, ¿Querrán todos ellos superarse?, o ¿Querrán que se los regalen?

Este fin de semana fui a la feria libre cerca de mi casa, había una "PELEA", sangre de nariz, niñas de no más de 16 años, con bebés, peleando contra hombres, groserías a los 9 vientos, y los niños mirando. También, ¿con que otra mirada verán la vida estos niños?, si no la conocen, más que la "flaiteria".

En realidad este mundo de los flaites me da miedo, y por eso mi ignorancia frente a ellos.

Me llegó mucho esta historia, pues jamás había pensado que una niña podía salir “sola” adelante, con tal entorno en el que se desenvolvía, por lo menos en sus estudios.

Solo de la historia destaco el esfuerzo y la madurez de esta niña, pues del país, nada.